Tarjetas revolving

 

El día 5 de marzo en el Centro Extremeño de Bilbao, el senior de Secot Juan Alberto González impartió una conferencia con la ponencia LAS TARJETAS REVOLVING, UN PRODUCTO PELIGROSO.

En la misma se habló de las características de dichas tarjetas, cómo se las puede distinguir y las consecuencias de su mal uso.

En primer lugar se habló de qué es y cómo funciona una tarjeta revolving, indicando que lo que la distingue de otras es que para pagar el importe de las compras solo se puede hacer con PAGO APLAZADO. No se permite la cancelación a fin de mes como en una tarjeta normal.

Se ofrecen dos alternativas de pago

La primera es pagar todos los meses un porcentaje, por ejemplo, un 25%, sobre la deuda pendiente. Esto puede llevar a una confusión bastante frecuente al suponer que en 4 meses se liquida la deuda. Esto no es así ya que no se tienen en cuenta los intereses que se acumulan y, además, al ser la deuda menor cada vez, la cantidad a pagar es menor, con lo que el plazo se alarga.

La segunda, mejor, es pagar una cantidad fija cada mes, como en un préstamo normal. Con ello se consigue que al ser cada vez menores los intereses a pagar, si la cantidad fija es mayor que el importe de los intereses, que la cantidad amortizada sea cada vez mayor.

Pero si la cantidad a pagar es menor que los intereses mensuales, la deuda, no solo no disminuye, sino que aumenta cada vez más, con lo que se da la paradoja de que cuanto más se paga, más se debe.

Hay que tener cuidado con las ofertas engañosas, como el no cobro de comisiones por la tarjeta y, a veces, con descuentos de hasta el 5% de las compras realizadas.

El problema para muchos usuarios es que desconocen la evolución de su deuda, ya que los bancos no facilitaban esa información, salvo que se la pidiera expresamente. Según la normativa del Banco de España, desde el 6 de octubre de 2022, los bancos tienen que incluir todos los datos clave de la operación: límite de la financiación, importe total adeudado, tipo de interés tae, plazo de amortización y cuota a pagar. Esto ha supuesto una importante mejora para los clientes.

Además, el coste de los intereses es muy elevado, en torno al 20%, aunque han llegado, hasta que las sentencias judiciales les han obligado a disminuir los intereses, hasta el 29%. Algún banco ya ha empezado a comunicar que, como consecuencia de la subida de los tipos de interés, a partir del 17 de mayo los tipos a cobrar serán del 21,85% nominal, con una TAE del 23,85%, muy superiores al de un préstamo normal.

¿Cómo actuar si se tiene una tarjeta de este tipo?

En ningún caso se debe utilizar como una tarjeta normal, sino para financiar una compra excepcional de un importe más elevado, y procurar cancelar la deuda cuanto antes y, si se dispone de liquidez, cancelar la deuda anticipadamente para evitar esos intereses tan elevados.

Si no se actúa con prudencia, el problema se puede convertir en una bola de nieve que crece de forma rápida, haciendo la situación insostenible.

Las distintas sentencias judiciales, han conseguido que el coste de las mismas se haya reducido sensiblemente, pero, aún así, siguen siendo muy altas.

Existen otras alternativas mejores para financiar las compras que evitan que su uso se convierta en un problema grave.

 

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