La crisis demográfica y su influencia en la economía

Conferencia crisis demográfica

El día 15 de octubre, el senior Juan Alberto González, impartió una conferencia en la Universidad de Mondragón, para los alumnos de la misma.

Dicha ponencia se basó en 4 puntos fundamentales: el descenso de la natalidad, las pensiones, el problema del paro y la inmigración.

Respecto al descenso de la natalidad, analizó las posibles causas de ese descenso, muy acusado desde 2013, con una caída del 24,1%. En estos momentos, la tasa de natalidad está en torno al 10%, en parte por el descenso ya indicado y por el aumento de la población.

Actualmente, el índice de fecundidad de la mujer es actualmente de 1,6. Un índice por debajo de 2,1 en lo que se conoce como fecundidad de reemplazo, no garantiza una pirámide de población estable.

Sin embargo, gracias a la emigración, la población española a 1 de julio de 2024 es de 48,8 millones de personas, de los cuales 6,6 millones son extranjeros.

A la vez, la esperanza de vida ha aumentado hasta los 84 años, con el consiguiente aumento de las pensiones. Debido a la elevada tasa de paro, la tasa de trabajadores necesaria para cubrir las pensiones es muy insuficiente y, si no aumenta, hará difícilmente sostenible el sistema actual de pensiones, por lo que habrá que introducir cambios en el mismo.

Uno de ellos es el aumento de la edad de jubilación, cambios en el cálculo de las pensiones y financiación alternativa del sistema, sacando del mismo algunas pensiones, pagándolas a cargo de los presupuestos del Estado, lo que ya se está haciendo.

Por otro lado, se produce una situación muy preocupante. Hay mucho paro, especialmente juvenil y de mayores de 45 años, pero, sin embargo, no se cubren las ofertas de trabajo.

¿Qué significa esto? En el caso de los jóvenes, no pueden trabajar porque no tienen experiencia, pero no pueden coger esa experiencia porque no pueden trabajar.

Los motivos son varios. Por parte de los trabajadores, a veces se rechazan trabajos porque ya están cobrando subsidios, en muchos casos superiores al salario ofrecido. Prefieren seguir sin trabajar, oficialmente, pero están trabajando en la economía sumergida, que sigue siendo muy elevada, lo que perjudica a la recaudación de impuestos. Muchos de esos puestos se cubren con inmigrantes, especialmente en sectores como hostelería, cuidadores de dependencia, servicios de limpieza, etc. con sueldos inferiores.

Pero también se da una paradoja. Las empresas se quejan de que no consiguen encontrar trabajadores cualificados para los trabajos que ofrecen y, además, no se consigue retener el talento y muchos profesionales emigran a la UE para trabajar en mejores condiciones.

Si a eso se le añade que muchos inmigrantes ilegales, que están preparados profesionalmente para trabajar, no lo pueden hacer porque no han podido regularizar su situación, es algo muy preocupante. No se consigue reducir el paro ni eliminar los subsidios y ayudas que los mismos reciben, lo que es una paradoja que habría que solucionar eliminando o facilitando las trabas burocráticas de los que quieren trabajar.

Juan Alberto González Cenzano
Economista. Senior de SECOT Bizkaia