INNOVACIÓN

 

Las preguntas que hay que hacerse son varias.

Innovar

¿Innovar dónde, en qué? ¿Innovar en la empresa, en el empresario, en los emprendedores, en las personas? Son preguntas muy importantes, sobre las que hay que reflexionar con calma para saber a dónde se quiere llegar.

La Empresa tendrá éxito y futuro si, además de todos los estudios y trámites necesarios, tiene un EMPRESARIO o EMPRENDEDOR, con las ideas claras de a dónde va, cómo y cuándo, con un presupuesto que le permita sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo para poder afrontar un futuro viable. Con la financiación adecuada para su expansión.

La figura del empresario es imprescindible. Se puede definir el empresario como aquella persona que, de forma individual o colectiva, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas acerca de las metas, los medios, la administración y el control de las empresas y asume la responsabilidad tanto comercial como legal frente a terceros.

El empresario es la persona física o jurídica, que con capacidad legal y de un modo profesional combina capital y trabajo con el objetivo de producir bienes y/o servicios para ofertarlos en el mercado a fin de obtener beneficios.

Ganar dinero es una obligación del empresario. ¿Se puede en situaciones de crisis? ¿La crisis se puede prever? ¿Afecta por igual a todos los productos, mercados, áreas geográficas …?

Posibles soluciones

Para facilitar esa búsqueda, a continuación, se indican los siguientes:

  1. crear valor definiendo como tal la diferencia que aprecia el cliente entre el precio que paga y el beneficio que espera obtener…. en comparación con otros proveedores…

  2. salir de aquellos sectores donde no debemos estar por pérdidas presumibles. áreas de mercado, productos …

  3. generar ideas, innovar y convertirlas en valor

  4. innovar o morir o el cambio, imprescindible para poder sobrevivir.

  5. conocimiento (si se utiliza) + creatividad = talento.

  6. En un mercado cambiante continuamente, no se puede seguir siempre haciendo lo mismo. Hay que adaptarse e innovar.

INNOVAR = CAMBIAR ≠ CONSERVAR

  1. El tiempo pasa y mantener las situaciones es ir con atraso. La frase “siempre lo hemos hecho así” no es aceptable.

  2. El cambio está presente en todo y convierte en obsoletas situaciones tradicionales y otras nuevas.

  3. ¿Y nosotros? ¿Qué hacemos?

  4. La innovación es la aplicación de talento en la gestión empresarial transformando la creatividad en soluciones de valor añadido.

  5. La generación de ideas es fruto del talento, de la observación, del espíritu crítico, de la mejora, del contraste de opiniones en actitud de búsqueda.

La gestión de la innovación. ¿Responsables? Todos

  1. Solo sobrevive el que se adapta al cambio.
  2. Según el proceso previsto y creado para la innovación, el éxito en la gestión. Se aprecia en la cuenta de resultados conforme al plan estratégico y sus objetivos, medios usados, presupuestos en cada cuenta, responsables de su obtención y desvíos producidos.

Conclusiones y sugerencias

  1. Para conseguir los objetivos propuestos hay que caminar hacia una meta definida, con pasos medidos … y tropezones imprevistos, (conforme al Plan Estratégico).
  2. Casi nunca la línea recta es la más corta entre dos puntos. No hay atajo sin trabajo.

  3. No hay negocio sin mercado y no hay mercado sin fiabilidad. La calidad humana, la honestidad y el rigor son esenciales para el éxito duradero.

  4. El análisis del proceso de nuestro Plan Estratégico, el estudio y adaptación a la evolución del mercado y de la competencia y el trabajo ilusionado serán claves en el éxito.

La financiación y la formación, elementos necesarios para triunfar

  1. A los que quieran convertirse en EMPRESARIOS ánimo y constancia. Asumen la RESPONSABILIDAD y el ORGULLO de CREAR RIQUEZA. No todos lo lograrán. Para evitar fracasos, hay que estar al día en el seguimiento de los compromisos del PLAN ESTRATÉGICO y celebrar los éxitos.
  2. Para evitar frustraciones, trabajar, trabajar y trabajar sin descanso y con rigor y honestidad conforme a un plan, con un equipo que respire el negocio, sea crítico y esté motivado. Con financiación asegurada y con cuidado para no atragantarse y morir de éxito.

 

Juan Alberto González. Economista y senior de Secot